¡LIBRE Oscar López! Obama conmuta su sentencia

ADVERTISEMENT SLOT 7

¡LIBRE Oscar López! Obama conmuta su sentencia.

WASHINGTON, 17 de enero de 2017, La Voz Hispana de Nueva York – El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció esta tarde que conmutó la sentencia del prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera, efectivo el 17 de mayo de 2017.

La orden de liberación del último revolucionario boricua de la Guerra Fría en cárceles estadounidenses se dio esta tarde, junto a un alto número de conmutaciones e indultos anunciados por la Casa Blanca.

El prisionero 87651-024 – quien durante los últimos años ha estado encarcelado en la prisión de Terre Haute (Indiana) y ha cumplido 35 años en prisión-, quedaría en libertad en cuatro meses.

Terre Haute está a unas tres horas y media de Chicago, donde López Rivera fue arrestado hace 35 años y siete meses.

Fue convicto de conspiración sediciosa por sus vínculos con el grupo clandestino Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), que reclamó la autoría de decenas de atentados en EE.UU. que causaron seis muertos.

A Oscar López Rivera se le detuvo el 29 de mayo de 1981 en la localidad de Glennview, un suburbio de Chicago, al no detenerse en una intersección. Se le ocupó una pistola. Hasta entonces llevaba cinco años en la clandestinidad.

Oscar López Rivera siempre negó haber tenido sangre en sus manos y nunca fue convicto por hacer daño a nadie. “Si las agencias federales tuviesen una huella digital mía asociándome con cualquier cosa en que haya habido muertos, estuviera sentenciado a cárcel de por vida”, mantuvo en su más reciente entrevista.

Oscar López Rivera dijo en entrevistas pasadas, que tan pronto saliera de prisión iría primero a ver a su familia en Chicago, a donde llegó cuando tenía 14 años. Pero, después se irá a vivir a su pueblo natal de San Sebastián, en Puerto Rico. “Soy pepiniano…(Quiero) disfrutar de Puerto Rico, de mi familia. Pero, a mí me gusta trabajar. Tengo unas destrezas – organizar, ayudar a los jóvenes – que quiero compartir con la gente”, dijo.

Su hija Clarisa, de 45 años y que le conoció en prisión poco después del arresto, irá a buscarlo a Terre Haute, junto a su tío José López Rivera, director del Centro Cultural Puertorriqueño en Chicago, y su abogada Jan Susler. Los tres han encabezado la lucha por la liberación del prisionero independentista.

“A uno le hace una falta enorme la familia. Ni me imaginaba que la relación se iba a forjar bien. Hay mucho amor entre nosotros”, indicó López Rivera en una entrevista telefónica en junio de 2013.

Desde entonces ha tenido contacto frecuente con los medios, aunque el Negociado de Prisiones siempre se negó a permitir una entrevista en persona.

Oscar López Rivera recibió también clemencia – condicionada a que cumpliera otros 10 años de cárcel-, en agosto de 1999, cuando el presidente Bill Clinton indultó a una docena de prisioneros de los grupos clandestinos Los Macheteros y la FALN.

Entonces, López Rivera – veterano de la guerra de Vietnam -, rechazó la oferta, principalmente porque los indultos no incluyeron a dos de sus compañeros – Carlos Alberto Torres y Haydee Beltrán.

“Nunca, ni en Vietnam ni en la calle dejé a nadie atrás. Se me hizo difícil sabiendo que podía salir primero que ellos.  También en 10 años adicionales de cárcel no podía cometer ninguna infracción y en la prisión uno nunca sabe lo que el carcelero puede querer hacer”, dijo en 2013.

En 2011, con ambos en libertad, pidió entonces clemencia al presidente Obama.

“Si él estuviera dispuesto a escuchar podría ver que todavía puedo ser productivo. No tengo nada por lo que se pueda decir que soy una persona maligna”, afirmó López Rivera en una de sus más recientes entrevistas.

El prisionero independentista ha lamentado el alejamiento de su familia y la represión que sostiene sufrió su familia.

“Mis dos hermanos fueron llamados ante el Gran Jurado. Los dos rehusaron. Mi hermano menor cumplió 13 años de cárcel por rehusar declarar. Mi hermano mayor fue despedido de su trabajo. Mis hermanos no sabían absolutamente nada de lo que yo hacía. Nunca los involucre en nada. Una de las prácticas más feas era que los agentes iban a visitar a mi madre. Se metían a la casa cuando ella estaba fuera. Cuando ella regresaba la estaban esperando, diciéndole que si no me entregaban me iban a matar. En esos cinco años (en la clandestinidad) nunca vi un familiar mío. Cuando mi madre me dijo eso, para mí fue doloroso”, señaló recientemente Oscar López Rivera.

FUENTE AP

ADVERTISEMENT SLOT 8
About the Author

La Voz Hispana NY. New York's largest Spanish weekly newspaper. Official Newspaper of the NYC Hispanic Chamber of Commerce.