El discurso de Emma Watson en la ONU

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La Voz Hispana de Nueva York – El nombre de Emma Watson es popular por su papel de Hermione Granger en las películas de Harry Potter. Pero la actriz británica de 24 años no solo es una “cara bonita” de Hollywood sino también una mujer de armas tomar que lucha por el cambio a favor de las mujeres.

Watson fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de la ONU Mujeres, entidad de las Naciones Unidas para la igualdad de género y empoderamiento de la mujer, con quienes ha lanzado la campaña He for She para terminar con la diferencia de género.

La joven fue muy aplaudida luego de su discurso presentando esta campaña donde contó las experiencias de vida que la llevaron a definirse como feminista, palabra que es muchas veces mal vistas por las personas. Estas fueron las ideas que rescatamos de esta importante presentación.

1. “Entre más hablaba de feminismo, más me daba cuenta de que la lucha por los derechos de las mujeres es para muchos sinónimo de odiar a los hombres. Y si de algo estoy segura es de que esto tiene que terminar”.

2. “Las mujeres están eligiendo no identificarse como feministas. Aparentemente, estoy entre las filas de aquellas cuyas expresiones son vistas muy fuertes, muy agresivas, que aíslan y anti- hombres. Incluso poco atractivas”.

3. “Creo que es correcto que socialmente merezco el mismo respeto que los hombres. Pero lamentablemente, puedo decirles que no hay un país en el mundo donde las mujeres pueden esperar recibir esos mismos derechos”.

4. “(Estas personas que me influenciaron) Son embajadores de la igualdad de géneros que me hicieron lo que soy ahora. Pueden no saberlo pero son feministas inadvertidos que están cambiando el mundo”.

5. “Hombres, quiero aprovechar la oportunidad para extenderles una invitación formal. La igualdad de género es también su problema”

6. “Lo hombres tampoco tienen los beneficios de la igualdad. No solemos hablar de los hombres que sufren por los estereotipos de su género pero los puedo ver (…) Si los hombres no tuvieran que ser agresivos para ser aceptados, las mujeres no seríamos sumisas; si los hombres no tuvieran que controlar, las mujeres no serían controladas”.

7. “Es hora de ver los géneros como un conjunto en lugar de dos polos opuestos”

8. “En mi nerviosismo para dar este discurso y en mis momentos de duda me digo firmemente: Si no soy yo, ¿quién? Si no es hoy, ¿cuándo?”

Este fue el discurso que pronunció la actriz de 24 años de edad: “Fui nombrada embajadora de buena voluntad de la ONU hace seis meses y he descubierto que mientras más hablo del feminismo, más caigo en cuenta de que luchar por los derechos de las mujeres es para muchos sinónimo de odiar a los hombres. Y si de algo estoy segura es de que esto tiene que terminar. Para el registro, feminismo, por definición, es creer que tanto hombres como mujeres deben tener iguales derechos y oportunidades. Es la teoría política, económica y social de la igualdad de sexos.

Me empecé a cuestionar sobre la igualdad entre los géneros hace mucho tiempo. A los ocho años, por ejemplo, me preguntaba por qué me llamaban mandona por querer dirigir una obra para nuestros padres cuando a los chicos no les decían lo mismo. A los 14, (cuando ya trabajaba en el cine), comencé a ser sexualizada por ciertos grupos de la prensa. A los 15, mis amigas rechazaban unirse a equipos deportivos para no parecer masculinas. A los 18, mis amigos varones eran incapaces de manifestar sus sentimientos. Entonces decidí que era feminista.

Esto no parecía complicado para mí, pero mis investigaciones recientes me han demostrado que feminismo se ha vuelto una palabra poco popular. Las mujeres han decidido no identificarse como feministas porque, aparentemente, ante los ojos de otros, esta expresión las hace ver agresivas, anti- hombres y hasta poco atractiva. ¿Por qué se ha convertido en una palabra incómoda?

Yo nací en el Reino Unido y creo que es justo que me paguen lo mismo que a mis compañeros varones. Creo que es lo debido que yo pueda tomar decisiones sobre mi propio cuerpo y que las mujeres sean parte de las políticas y decisiones que afectarán a mi vida. Creo que, socialmente, merezco el mismo respeto que un hombre. Pero, lamentablemente, puedo decir que no existe un solo país en el mundo en el que todas las mujeres puedan ver estos derechos cristalizados. Ningún país en el mundo puede decir que ha alcanzado por completo la igualdad de género. Estos derechos, que yo considero derechos humanos, no son para todas… soy una de las pocas afortunadas.

Me considero privilegia porque mis padres no me quisieron menos por haber nacido mujer y porque en mi escuela no me limitaron por serlo. Mis mentores (en la actuación) no asumieron que yo llegaría menos lejos por la posibilidad de que en algún momento me convierta en madre. Y estas son las influencias que me han hecho la persona que soy hoy. Ellos pueden no saberlo pero ellos son los embajadores de igualdad que están cambiando el mundo. Necesitamos más como ellos. Y si todavía odias la palabra feminismo, te diré que no es la palabra lo importante. Es la idea y la ambición que hay detrás, porque no todas las mujeres tienen los mismos derechos que yo tengo hoy. En realidad, estadísticamente, muy pocas los tienen.

En 1997, Hillary Clinton dio un famoso discurso en Beijing sobre los derechos de las mujeres. Lamentablemente, aquellas cosas que ella deseaba cambiar en esa época son hoy todavía una realidad. Menos del 30% de los que le oían eran varones. ¿Cómo podemos esperar un cambio cuando la mitad de ellos está invitado a participar de la conversación?

Hombres, me gustaría tomar esta oportunidad para hacerles llegar una invitación formal. La igualdad de género también es tu problema. Hasta la fecha, veo como el rol de mi padre es valorado menos por la sociedad pese a que ha sido igual de importante en mi vida que mi madre. También he visto a hombres aguantando el dolor de una enfermedad mental por miedo a pedir ayuda porque eso los hará ver menos masculinos. De hecho, el suicidio en el Reino Unido es lo que más hombres mata. Los he visto asustados de lo que se les indica que es el éxito para un varón porque los hombres tampoco tienen los beneficios de la igualdad.

No hablamos sobre hombres encarcelados por los estereotipos de su género, pero allí están. Si al hombre no se le hace creer que tiene que ser agresivo, la mujer no será sumisa. Si al hombre no se le enseña que tiene que ser controlador, la mujer no será controlada. Ambos. Hombres y mujeres deben sentirse libres de ser fuertes. Es hora de que veamos a los géneros como un conjunto en vez de como un juego de polos opuestos. Debemos parar de desafiarnos los unos a los otros. Ambos podemos ser más libres y de esto es de lo que se trata la campaña: de libertad.

Quiero que los hombres se comprometan para que así sus hijas, hermanas y madres se liberen del prejuicio y también para que sus hijos se sientan con permiso de ser vulnerables, humanos y una versión más honesta y completa de ellos mismos.

Ustedes deben pensar: ¿Quién es esta chica de “Harry Potter” y qué hace aquí en la ONU? Pues es una muy buena pregunta, yo también me la he estado haciendo. Pero todo lo que sé ahora es que, realmente, me interesa este problema y quiero ayudar a que las cosas mejoren. Habiendo visto lo que he visto y teniendo la oportunidad de hacer algo para cambiarlo, es mi responsabilidad decir algo.

Edmund Burke decía que todo lo que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos y las mujeres buenas no hagan nada.

En mi nerviosismo por este discurso… en mis momentos de duda me digo firmemente: “Si no soy yo, ¿quién? Si no es hoy, ¿cuándo? Si tienes dudas cuando se te presenta una oportunidad, espero que estas palabras te sean útiles. Porque la realidad es que si no hacemos nada hoy, van a tener que pasar 75 años o quizás 100 para que una mujer pueda esperar recibir el mismo salario que un hombre por el mismo trabajo. Más de 15 millones de niñas serán forzadas a casarse en los próximos 16 años y, al mismo ritmo, no será hasta el 2086 que las mujeres de las áreas rurales de África puedan ir a la escuela secundaria.

Si crees en la igualdad, debes ser uno de esos feministas de las que hable poco antes y por eso yo te aplaudo. Para hacer el cambio necesitamos estar unidos y las buenas noticias son que ahora tenemos una organización unida. Te invito a que te dejes ver y que te preguntes: Si no soy yo, ¿quién? Si no es hoy, ¿cuándo? Muchas gracias”.

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About the Author

Zenn Ramos, nace en Gurabo, Puerto Rico, un 31 de diciembre. Hace su preparatoria en la Universidad de Puerto Rico CUH, en Matemáticas de Cómputos. Posee un Grado Asociado en Auxiliar de Farmacia, Grado en Teología Pastoral y actualmente es la Asistente a Editor y Editora de la página online del periódico, La Voz Hispana de Nueva York, donde edita su columna: Oteando sobre Arte, Cultura y Poesía. Comprometida con las almas y con su pasión; la poesía. “De mí les diré que nací en un hogar donde el amor era la prioridad. Soy una mujer total, con pasado, presente y futuro; pero con un latido despierto que me indica que estoy viva, para servir a mi prójimo.”